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martes, 15 de febrero de 2022

BANCO DE PREGUNTAS DE CIRUGIA GENERAL: PANCREATITIS

 Banco de preguntas sobre pancreatitis basado en 2019 WSES guidelines for the management of severe acute pancreatitis 

1. Paciente con diagnóstico de pancreatitis que ha permanecido con signos de SIRS y un puntaje marshall mayor de 2 puntos por mas de 48 horas, cual es el grado de severidad de la pancreatitis ?

A. leve

B. Moderado

c. Moderado- severo

D. severo


2. Paciente con diagnóstico de pancreatitis en quien no se objetiva etiología biliar en la ecografía durante su admisión, que debería hacer a continuación?

A. Declarar Pancreatitis idiopática

B. Repetir ecografía, buscar historia de abuso de alcohol, medir triglicéridos y niveles de calcio

C. Realizar colangioresonancia

D. Realizar CPRE


3. Cual de los siguientes parámetros no se utiliza para caracterizar una pancreatitis como severa?

A. Hematocrito

B. BUN

C. PCR

D. Amilasa


4. En cual de las siguientes situaciones esta indicado realizar una TAC con constraste

A. Imagen inicial de elección para diagnostico pancreatitis

B.  En pancreatitis de origen biliar

C. En pancreatitis severa

D. En pancreatitis de origen alcohólico


5. Paciente con deterioro clínico, procalcitonina elevada, se le realiza punción - aspiración con tinción de Gram positiva, ¿Qué debería hacer?

A. Drenaje percutáneo o endoscópico e inicio de antibioticoterapia

B. Necrosectomia abierta y antibioticoterapia

C. solo drenaje percutáneo o endoscópico

D.  solo Necrosectomia abierta


6. En cual de las siguientes situaciones esta indicada la colecistectomía temprana durante la hospitalización ?

A. Cuando el paciente tiene colecciones peripancreaticas

B. En pancreatitis leve biliar y después de una ERCP realizada durante la admisión

C. todas las anteriores

d. ninguna de las anteriores


7. En cual de las siguientes situaciones esta indicada la CPRE?

A. De rutina en pancreatitis de origen biliar

B.  En pancreatitis severa

C. En Pancreatitis con colecciones

D. En paciente con pancreatitis de origen biliar y colangitis o coledocolitiasis


8. Cual de los siguientes enunciados es falso

A. En necrosis pancreática infectada, el drenaje percutánea es la primera línea de tratamiento

B. Se recomienda no desbridar ni realizar necrosectomía precoz si se obliga a realizar una abdomen abierto precoz por síndrome compartimental abdominal o isquemia visceral

C. Si hay Insuficiencia orgánica en curso sin signos de necrosis infectada después de 4 semanas del inicio de la enfermedad no se debería realizar drenaje

D. La cirugía esta indicada si hay una Fístula intestinal que se extiende a una colección  peripancreática

**************


RESPUESTAS

1. D

2. B

3. D

4. C

5. A

6. B

7. D

8. C

sábado, 12 de febrero de 2022

Nuevas guías para estudiar este 2022

Listado de guías para estudiar 

Aquí recolecto las nuevas guías de practica clínica que deberíamos conocer para mantenernos actualizados, además de las no tan nuevas para su repaso. Las dividiré por especialidades. 

CARDIOLOGIA 

¡¡ Guia para manejo de falla cardiaca AHA 2022

1. Guía para el diagnóstico y tratamiento de la insuficiencia cardíaca aguda y crónica ESC 2021

2. Guía de diagnostico y manejo de fibrilación auricular ESC 2020

3. Guía practica global de hipertensión ISH 2020

4. Guía de diagnostico y tratamiento de miocardiopatía hipertrófica AHA/ACC 2020

5. Guía para manejo de enfermedad valvular ESC 2021

6. ASPECTOS DESTACADOS de las Guías de la AMERICAN HEART ASSOCIATION para reanimación cardiopulmonar (RCP) y atención cardiovascular de emergencia (ACE)del 2020

7. Guía de evaluación del dolor torácico AHA 2021

8. Guía de manejo de síndrome coronario agudo sin elevación del ST ESC 2020

9. Guía de manejo de síndrome coronario con elevación del ST ESC 2017

10. Guía de diagnostico y manejo del sincope ESC 2018

11. Guía de diagnostico y manejo de TEP ESC 2019

12. Guía para manejo de tromboembolismo venoso ASH 2020

GASTROENTEROLOGIA 

1. Guía de practica clínica de cirrosis JSGE JSH 2020

2. Guía de diagnostico y manejo de ascitis, peritonitis espontanea y síndrome hepatorrenal AASLD 2021

3. Guía de manejo de enfermedad diverticular 2020

4. Manejo de pacientes con agentes antitrombóticos sometidos a endoscopia electiva y de emergencia: guías prácticas conjuntas de la Asociación Asiática del Pacífico de Gastroenterología (APAGE) y la Sociedad Asiática del Pacífico de Endoscopia Digestiva (APSDE) 2018

NEUMOLOGIA

1. Guía para EPOC GOLD 2022

2. Guía de asma GINA 2021

NEUROLOGIA

1. Guía de prevención del ACV AHA 2021

2. Guía para trombólisis en ACV ESO 2021

INFECTOLOGIA

1. Surviving sepsis 2021

ENDOCRINOLOGIA 

1. Guía de diabetes ADA 2022

REUMATOLOGIA

1.Guia de tratamiento de artritis reumatoide ACR 2021

CIRUGIA 

1.  Guía para sangrado gastrointestinal alto y sangrado de ulcera ACG 2021

2. Diagnóstico y tratamiento de la hemorragia digestiva baja aguda: Directriz de la Sociedad Europea de Endoscopia Gastrointestinal (ESGE) 2021

3. Guía para el manejo de la diverticulitis aguda WJES 2020

4. Guía de manejo para la pancreatitis aguda severa WSES 2019

5. Guías de colangitis y colecistitis TG18

GINECOBSTETRICIA 

1. Guía para el manejo de ITS CDC 2021

2.Guía de embarazo multifetal ACOG 2021

3. Guía para diagnostico y tratamiento de RCIU FIGO 2021

4. Guía de hipertensión gestacional ACOG 2020

PEDIATRIA

1. Guía de diagnostico y manejo de enfermedad de Kawasaki JCS/JSCS 2020






sábado, 26 de septiembre de 2020

Persistencia del conducto onfalomesentérico


Introducción 


El conducto onfalomesentérico también se conoce como conducto vitelino, es una estructura embrionaria que conecta al intestino medio con el saco vitelino, también llamado vesícula umbilical, o saco de yolk. Normalmente, se oblitera espontáneamente y se separa del intestino aproximadamente entre la quinta y novena semana de gestación. El proceso de obliteración comienza en el extremo umbilical del conducto y se extiende hacia el intestino. Justo antes de esta involución, el epitelio del saco vitelino desarrolla un revestimiento similar al del estómago. La interrupción de este proceso resulta en patología del conducto vitelino, que puede ocurrir en una variedad de anomalías, como divertículo de Meckel, quiste vitelino, cordón fibroso persistente o seno umbilical; Alternativamente, el conducto vitelino puede ser persistente y presentarse como una fístula onfaloileal y, después del nacimiento, el bebé presenta una secreción umbilical que se asemeja al contenido del intestino delgado. 

Las anomalías del conducto onfalomesentérico ocurren en aproximadamente el 2% de los recién nacidos. En el 6% de estos infantes, el conducto permanece persistente. En un estudio de aproximadamente 1000 cordones umbilicales y placentas, el análisis microscópico reveló restos embrionarios en el 23,1% de las muestras. Cuando se conecta al íleon, un PVD puede tener una luz ancha o ser una fístula de alto gasto. Esto puede conducir a la pérdida de líquidos y electrólitos, especialmente en recién nacidos, y el tratamiento debe ser rápido. El manejo quirúrgico temprano es importante ya que puede causar complicaciones graves, que pueden resultar en mortalidad hasta en un 18% de los casos, especialmente en el período neonatal.

Embriología

El tubo digestivo es el sistema orgánico principal derivado de la capa germinal endodérmica. Esta capa germinal cubre la superficie ventral del embrión y constituye el techo del saco vitelino. la capa germinal endodérmica genera al inicio el revestimiento epitelial del intestino primitivo y las porciones intraembrionarias del alantoides y del conducto vitelino.

La función del saco vitelino es incierta. Pudiera actuar como órgano de la nutrición durante las fases más tempranas del desarrollo, antes de la formación de los vasos sanguíneos. También aporta algunas de las primeras células de la sangre, no obstante esta función es fugaz. Una de sus funciones principales es albergar a las células germinales que residen en su pared posterior y más tarde migran hacia las gónadas para formar a los precursores de óvulos y espermatozoides. 

Durante la cuarta semana los lados del embrión empiezan a crecer en dirección ventral para dar origen a dos pliegues laterales de la pared corporal. Estos pliegues están integrados por la capa parietal del mesodermo de la placa lateral, el ectodermo suprayacente y células provenientes de los somitas adyacentes, que migran hacia el interior de la capa mesodérmica, más allá de la frontera somítica lateral. Al tiempo que estos pliegues avanzan, la capa endodérmica también se pliega en dirección ventral y se cierra para dar origen al tubo intestinal. Al final de la cuarta semana los pliegues de la pared lateral del cuerpo se alcanzan en la línea media y se fusionan, con lo que cierran la pared ventral del cuerpo. Producto del crecimiento cefalocaudal y del cierre de los pliegues de la pared lateral del cuerpo, una porción cada vez mayor de la capa germinal endodérmica se incorpora al cuerpo del embrión para conformar el tubo intestinal. Éste se divide en tres regiones: intestino anterior, intestino medio e intestino posterior. La pared ventral del cuerpo se cierra por completo, excepto en la región umbilical, sitio en que permanecen unidos el pedículo de fijación (futuro cordón umbilical) y el saco vitelino. El intestino medio se comunica con el saco vitelino mediante un pedículo grueso llamado conducto (del saco) vitelino. Al inicio su conducto es amplio, pero al continuar el crecimiento del embrión se vuelve estrecho y mucho más largo. Este conducto se incorpora al cordón umbilical, se vuelve muy estrecho  y degenera junto con el saco vitelino entre el segundo y el tercer mes de gestación.

Al final de la quinta semana de desarrollo las estructuras siguientes pasan por el anillo umbilical primitivo: 

(1) el pedículo de fijación, que contiene el alantoides y los vasos sanguíneos umbilicales, que corresponden a dos arterias y una vena; 

(2) el pedículo vitelino (conducto vitelino), acompañado de los vasos sanguíneos vitelinos; y 

(3) el conducto que conecta la cavidad intraembrionaria con la extraembrionaria. 

El saco vitelino en sí ocupa un espacio en la cavidad coriónica, esto es, el ubicado entre el amnios y la placa coriónica. Durante el desarrollo posterior, la cavidad amniótica crece con rapidez a expensas de la cavidad coriónica, y el amnios comienza a envolver los pedículos conectores y del saco vitelino, adosándolos y dando origen al cordón umbilical primitivo. 

En su porción distal, el cordón contiene el pedículo del saco vitelino y los vasos sanguíneos umbilicales. 

En un sitio proximal aloja algunas asas intestinales (durante un periodo la cavidad abdominal es demasiado pequeña para las asas intestinales que se desarrollan con rapidez, y algunas de ellas son desplazadas hacia el espacio extraembrionario en el cordón umbilical. Estas asas intestinales expulsadas constituyen una hernia umbilical fisiológica) y el remanente del alantoides. 

El saco vitelino, ubicado dentro de la cavidad coriónica, está conectado con el cordón umbilical mediante su pedículo. Al final del tercer mes el amnios se ha expandido de tal modo que entra en contacto con el corion y oblitera la cavidad coriónica. El saco vitelino suele contraerse entonces y se oblitera en forma gradual. 

Casi al final del tercer mes las asas son atraídas hacia el interior del embrión y la cavidad del cordón se oblitera. Cuando el alantoides y el conducto vitelino con sus vasos sanguíneos también se obliteran, lo único que se conserva en el cordón son los vasos sanguíneos umbilicales circundados por la gelatina de Wharton. 

Variedades de anomalías derivadas de la persistencia del conducto onfalomesentérico


La falla parcial o completa de la involución del conducto onfalomesentérico da como resultado varias estructuras residuales. El divertículo de Meckel es la más común de estas estructuras y es la anomalía gastrointestinal congénita más frecuente que ocurre en 2 a 3% de todos los lactantes. Otros remanentes del conducto onfalomesentérico ocurren con poca frecuencia, incluido un conducto persistente permeable, un cordón sólido o un cordón con un quiste central o un divertículo asociado con un cordón persistente entre el divertículo y el ombligo.
El conducto onfalomesentérico puede permanecer permeable a lo largo de su curso, produciendo una fístula enterocutánea entre el intestino delgado distal y el ombligo. Esta condición se presenta con el paso de meconio y moco del ombligo en los primeros días de vida. La persistencia del extremo distal del conducto onfalomesentérico da como resultado un pólipo umbilical, que es una pequeña excrecencia de la mucosa ductal onfalomesentérica en el ombligo. Estos pólipos se asemejan a los granulomas umbilicales, excepto que no desaparecen después de la cauterización con nitrato de plata.

• Un OMD (ducto onfalomesenterico) completamente permeable da como resultado una conexión directa desde el ombligo al intestino en la región del íleon terminal.
• Un remanente en el extremo umbilical que no tiene conexión con el intestino da como resultado tejido aberrante, también conocido como pólipo umbilical o OMD cerrado.
• Un remanente del conducto ubicado en la región del íleon que no tiene conexión con el ombligo se conoce como divertículo de Meckel.
• Un quiste de OMD se crea cuando ambos extremos (los extremos umbilical e ileal) del conducto están cerrados pero el conducto medio permanece permeable.
• Se desarrolla un cordón fibroso cuando tejido fibroso conecta el ombligo y el íleon, lo que puede provocar una obstrucción intestinal.

(A) Quiste del conducto onfalomesentérico, (B) Conducto onfalomesentérico persistente con una fístula enterocutánea, (C) Quiste y seno del conducto onfalomesentérico, (D) Cordón fibroso entre el intestino delgado y la superficie posterior del ombligo y (E) Divertículo de Meckel. 5
(A) Quiste del conducto onfalomesentérico, (B) Conducto onfalomesentérico persistente con una fístula enterocutánea, (C) Quiste y seno del conducto onfalomesentérico, (D) Cordón fibroso entre el intestino delgado y la superficie posterior del ombligo y (E) Divertículo de Meckel. https://www.ncbi.nlm.nih.gov/pmc/articles/PMC3029414/


• Pólipos: Son nódulos de color rojo, que aparecen después de la caída del cordón umbilical; contienen generalmente mucosa del intestino delgado, pero también puede ser mucosa gástrica. Como diagnóstico diferencial se debe considerar el granuloma umbilical, que es más pálido y responde al tratamiento tópico con nitrato de plata. El tratamiento es la extirpación y siempre se debe enviar a biopsia. 
https://www.sciencedirect.com/science/article/pii/S2603924919300898
Pólipo umbilical. García-Rabasco, A. E., Subiabre-Ferrer, D., & Alegre-de-Miquel, V. (2019). Patología del área umbilical. Medicina Clínica Práctica, 2(6), 105-108.

• Seno: Es una cavidad ciega, que se manifiesta clínicamente al infectarse o con drenaje de secreciones. El diagnóstico se realiza mediante la inyección de medio de contraste, lo que determina su origen. El tratamiento consiste en la resección quirúrgica, donde al explorar se realiza el diagnóstico definitivo. Se debe enviar a biopsia. 
• Bandas y quistes onfalomesentéricos: Las bandas onfalomesentéricas corresponden a cordones fibrosos que comunican el ombligo con el ileon distal. Se producen al no desaparecer tras obliterarse el lumen del conducto. En relación a estas bandas, pueden formarse quistes en el ombligo o en el trayecto hasta el íleon, que se manifiestan clínicamente como masa abdominal o al infectarse, pudiendo formar abscesos, los cuales deben drenarse y resecarse en segundo tiempo. Dentro de las complicaciones que pueden presentarse, se encuentran las angulaciones, vólvulos o hernias, las cuales requieren tratamiento quirúrgico de urgencia. 
https://www.sciencedirect.com/science/article/pii/S2603924919300898
Banda fibrosa con retracción 
.García-Rabasco, A. E., Subiabre-Ferrer, D., & Alegre-de-Miquel, V. (2019). Patología del área umbilical. Medicina Clínica Práctica, 2(6), 105-108.

• Fístula: Corresponde al conducto onfalomesentérico permeable, que comunica el íleon con el ombligo, permitiendo el drenaje del contenido intestinal a través del ombligo. Clínicamente se puede presentar como una úlcera en la piel, observándose mucosa gástrica en el extremo distal o como un prolapso del íleon proximal y distal a través de la fístula. El diagnóstico se realiza mediante fistulografía y el tratamiento quirúrgico consiste en resecar de 3 a 5 cm por encima y por debajo de la llegada del conducto al intestino medio. 
https://link.springer.com/chapter/10.1007/978-3-319-62383-2_36
Tumoración umbilical carnosa se recupera contenido intestinal después de la canulación con un catéter fino. Fahmy, M. (2018). Vitellointestinal Duct Anomalies. Umbilicus and Umbilical Cord, 253–264.

• Divertículo de Meckel: Corresponde a una persistencia incompleta del conducto onfalomesentérico, específicamente del segmento implantado en el intestino medio, sin fístula al exterior ni ombligo húmedo. La mayoría de los casos puede permanecer asintomático durante su vida, alrededor de un 4 a 6% tiene riesgo de manifestarse clínicamente como hemorragia digestiva, que se caracteriza por ser sangre oscura, no dolorosa e intermitente; obstrucción intestinal que puede producirse por múltiples mecanismos y debe sospecharse frente a una obstrucción en un niño sin antecedentes quirúrgicos o un mayor de 2 años con diagnóstico de intususpección; e inflamación o diverticulitis, que es la manifestación menos común y generalmente se confunde con apendicitis, por lo que siempre ante un apéndice normal debe explorarse el intestino en busca de un divertículo de Meckel. El diagnóstico se realiza mediante la cintigrafía con Tc99 frente a una hemorragia digestiva y si este es negativo y es alta la sospecha debe realizarse una laparotomía exploradora. En el caso de una inflamación de este, se puede realizar una ecografía o tomografía de abdomen. El tratamiento consiste en el manejo de la patología específica (antibióticos, solución salina, analgesia, etc) y la resección intestinal con anastomosis termino-terminal.
  Creación propia

Aun asi, el espectro de presentaciones es muy amplio y escapan a las ya descritas, en la siguiente imagen se pueden apreciar otras variedades:
https://link.springer.com/chapter/10.1007/978-3-319-62383-2_36
Fahmy, M. (2018). Vitellointestinal Duct Anomalies. Umbilicus and Umbilical Cord, 253–264.

Presentación clínica 


En una revisión sistemática de la literatura que evaluó las anomalías de la OMD que se presentan con síntomas cutáneos se encontró diagnósticos de Remanente de OMD cerrado (pólipo umbilical) en la mayoría de los casos, seguido de Fístula ileo-umbilical (OMD permeable), Divertículo de Meckel persistente, Quiste umbilical y seno OMD entre otros.

Las manifestaciones clínicas reportadas fueron: 
Masa umbilical (54,1%) Secreción umbilical inespecífica (29,7 %) Secreción umbilical fecal (17,1%) Secreción umbilical sanguinolenta (9%) Tejido de granulación umbilical (5,4%) Sepsis (2,7%) Sangrado rectal (2,7%) Dificultad respiratoria (2,7%) Prolapso umbilical de asas ileales  (2,7%) Vómitos (1,8%) Cordón umbilical grueso (1,8%) Deshidratación  (0,9%) Hematoma umbilical  (0,9%).

Complicaciones y mortalidad

(6,4%) pacientes experimentaron complicaciones no letales antes del diagnóstico (36%) o después del tratamiento (64%). Estas complicaciones incluyeron evisceración del intestino delgado o prolapso, intususcepción, obstrucción intestinal, vólvulo, infecciones, peritonitis o perforación intestinal, perforación de úlcera péptica y hemorragia. 
(10,3%) fallecieron por complicaciones relacionadas con la condición básica o el tratamiento. Las causas de mortalidad incluyeron sepsis, peritonitis, obstrucción intestinal, prolapso ileal, intususcepción, hemorragia de úlcera péptica, así como otras complicaciones posquirúrgicas (infecciones y complicaciones anestésicas). Es de destacar que el 40% de estas muertes notificadas ocurrieron antes de 1942, mientras que se notificaron 4 muertes en el siglo XXI en los países en desarrollo.

Diagnostico


Si bien el diagnóstico puede realizarse por los hallazgos clínicos, se puede utilizar para su confirmación el estudio contrastado. Este también nos permitirá descartar como diagnóstico diferencial en el paciente una hernia de cordón en la cual se haya lesionado una asa intestinal al colocar la pinza de cordón. La ecografía abdominal podría ser de utilidad sobre todo en pacientes en los que no se evidencia claramente un orificio fistuloso.


Bibliografía

  • Celebi, S., Ozaydin, S., Polat, E., Basdas, C., Alim, E. R., & Sander, S. (2018). Vitelline duct pathologies in neonates. Northern clinics of Istanbul, 5(3), 211–215. https://www.ncbi.nlm.nih.gov/pmc/articles/PMC6323573/  
  • Langman embriología medica. 14ed, 2019 Wolters Kluwer. 
  • Agrawal, S., & Memon, A. (2010). Patent vitellointestinal duct. BMJ case reports, 2010, bcr1220092594. https://www.ncbi.nlm.nih.gov/pmc/articles/PMC3029414/ 
  • Alulema, C., Martínez, A., Rodríguez, J., Medina, I., & Marizande, F. (2018). Diagnóstico Temprano de Persistencia de Conducto Onfalomesentérico. Mediciencias UTA, 1(4), 25-25. https://medicienciasuta.uta.edu.ec/index.php/MedicienciasUTA/article/view/25/18 
  • Cohen, E. S., Lapidoth, M., Snast, I., Ben-Amitai, D., Zidan, O., Friedland, R., … Levi, A. (2019). Cutaneous presentations of omphalomesenteric duct remnant: a systematic review of the literature. Journal of the American Academy of Dermatology.  
  • Araneda Piña, L., Astudillo Manosalva, C., & Rostion Allel, C. (2015). Patología del ombligo. Rev. pediatr. electrón, 28-39. http://www.revistapediatria.cl/volumenes/2015/vol12num1/pdf/PATOLOGIA_OMBLIGO.pdf 
  • Carro, G., Urroz, J., & Juambeltz, C. (2018, December). Persistencia de conducto onfalomesenterico permeable. In Anales de la Facultad de Medicina (Vol. 5, No. 2, pp. 102-107). Universidad de la República. Facultad de Medicina. 
Imágenes enlazadas de otras web disponibles en google. 

domingo, 15 de diciembre de 2019

Cuando se realiza una CPRE?. Indicaciones y criterios de CPRE


Indicaciones apropiadas para CPRE según la ASGE

  • El paciente con ictericia sospechoso de tener obstrucción biliar (se deben realizar maniobras terapéuticas apropiadas durante el procedimiento)
  • El paciente sin ictericia cuyos datos clínicos y bioquímicos o de imagen sugieren enfermedad del conducto pancreático o del tracto biliar
  • Evaluación de signos o síntomas que sugieren malignidad pancreática cuando los resultados de la imagen directa (p. Ej., EUS, US, tomografía computarizada [CT], resonancia magnética [MRI]) son equívocas o normales
  •  Evaluación de pancreatitis de etiología desconocida
  • Evaluación preoperatoria del paciente con pancreatitis crónica y / o seudoquiste
  • Evaluación del esfínter de Oddi por manometría.
  • No se recomienda la esfinterotomía biliar empírica sin esfínter de Oddi en pacientes con sospecha de esfínter tipo III de la disfunción de Oddi
  • Esfinterotomía endoscópica:
o   Coledocolitiasis.
o   Estenosis papilar o disfunción del esfínter de Oddi
o   Para facilitar la colocación de stents biliares o la dilatación de las estenosis biliares
o   Síndrome del sumidero
o   Coledococele que afecta a la papila mayor
o   Carcinoma ampular en pacientes que no son candidatos para cirugía.
o   Facilitar el acceso al conducto pancreático
  • Colocación de endoprótesis a través de estenosis benignas o malignas, fístulas, fuga de bilis posoperatoria o en pacientes de alto riesgo con cálculos grandes e inamovibles del conducto común.
·         Dilatación de estenosis ductales.
·         Dilatación con globo de la papila.
·         Colocación de drenaje nasobiliar
·         Drenaje de pseudoquistes pancreáticos en casos apropiados
·         Muestreo de tejidos de conductos pancreáticos o biliares.
·         Ampulectomía de neoplasias adenomatosas de la papila mayor
·         Terapia de trastornos de los conductos biliares y pancreáticos.
·         Facilitación de colangioscopia y / o pancreatoscopia.
Early DS, Ben-Menachem T, Decker GA, et al. Appropriate use of GI endoscopy. Gastrointest Endosc 2012;75:1127-31.

CPRE en coledocolitiasis


Una estrategia propuesta para asignar el riesgo de coledocolitiasis en pacientes con síntomas colelitiasis basada en predictores clínicos ASGE 2010

Predictores de coledocolitiasis
Muy fuerte
  • ·         Piedra de CBD en US transabdominales
  • ·         Colangitis ascendente clínica
  • ·         Bilirrubina >4 mg / dL

Fuerte
  • ·         CBD dilatado en US (>6 mm con vesícula biliar in situ)
  • ·         Nivel de bilirrubina 1.8-4 mg / dL

Moderado
  • ·         Prueba bioquímica hepática anormal otra que la bilirrubina
  • ·         Edad mayor de 55 años
  • ·         Pancreatitis clínica por cálculos biliares

Asignación de una probabilidad de coledocolitiasis basado en predictores clínicos
  • ·         Presencia de cualquier predictor muy fuerte : Alto
  • ·         Presencia de ambos predictores fuertes : Alto
  • ·         No hay predictores presentes: Bajo
  • ·         Todos los demás pacientes Intermedio

CBD, conducto biliar común.

Maple, J. T., Ben-Menachem, T., Anderson, M. A., Appalaneni, V., Banerjee, S., Cash, B. D., … Dominitz, J. A. (2010). The role of endoscopy in the evaluation of suspected choledocholithiasis. Gastrointestinal Endoscopy, 71(1), 1–9.

La coledocolitiasis produce obstrucción biliar, colangitis y pancreatitis en un número significativo de pacientes. El tratamiento primario, CPRE, es mínimamente invasivo pero asociado con eventos adversos en 6% a 15%. La CPRE ha transformado la extracción de cálculos del conducto biliar de una operación importante a un procedimiento mínimamente invasivo. En las últimas 3 décadas, se han introducido una serie de estrategias para abordar incluso los cálculos de las vías biliares más difíciles, incluida la dilatación papilar con balón grande y el láser intraductal guiado por colangioscopia y la litotricia electrohidráulica (EHL).

Estrategia propuesta por la ASGE para asignar el riesgo de coledocolitiasis y controlar a los pacientes con colelitiasis sintomática según la clínica. 2019
Probabilidad
Predictores de coledocolitiasis
Estrategia recomendada
  • Alto

  • ·         Cálculo del conducto biliar común en las imágenes de US Corte transversal o
  • ·         colangitis ascendente clínica o
  • ·         bilirrubina total> 4 mg / dL y conducto biliar común dilatado en las imágenes de US Sección transversal

Proceder a la CPRE
Intermedio
  • ·         Pruebas bioquímicas hepáticas anormales o
  • ·         edad> 55 años o
  • ·         conducto biliar común dilatado en imágenes de US / Corte transversal

EUS, MRCP, IOC laparoscópico o intraoperatorio en US
Bajo
No hay predictores presentes
Colecistectomía con / sin IOC o US intraoperatorio
US, ultrasonido; IOC, colangiografía intraoperatoria; MRCP,colangiopancreatografía por resonancia magnética.

La ASGE sugiere:
  • ·         En pacientes con riesgo intermedio de coledocolitiasis, EUS o MRCP dada alta especificidad; considerar factores que incluyen la preferencia del paciente, la experiencia local y la disponibilidad.
  • ·         Que se realice una CPRE pre o postoperatoria o un tratamiento laparoscópico para pacientes con alto riesgo de coledocolitiasis o COI positivo, según la experiencia local quirúrgica y endoscópica. En pacientes con pancreatitis de cálculos biliares sin colangitis u obstrucción biliar / coledocolitiasis, recomienda en contra de la CPRE urgente (<48 horas).

Buxbaum, J. L., Fehmi, S. M. A., Sultan, S., Fishman, D. S., Qumseya, B. J., Cortessis, V. K., ... & Agrawal, D. (2019). ASGE guideline on the role of endoscopy in the evaluation and management of choledocholithiasis. Gastrointestinal endoscopy, 89(6), 1075-1105.

Actualizado 3/10/2020

jueves, 5 de diciembre de 2019

Interpretación de las transaminasas elevadas


El propósito de esta entrada es dar información para entender y enfocar el manejo del paciente con elevación de las transaminasas . Ademas responder a la pregunta: causas mas comunes y no tan frecuenes de aumento de las transaminasas.

Transaminasas

Las aminotransferasas séricas (también llamadas transaminasas), son los marcadores más sensibles de la lesión hepatocelular aguda. La ALT y AST desempeñan una importante función en el metabolismo de los aminoácidos al catalizar la transferencia de los grupos α-amino de alanina y ácido l-aspártico, respectivamente, al grupo α-ceto del ácido cetoglutarico. Los aumentos en los valores séricos de las aminotransferasas reflejan daño a los tejidos ricos en estas enzimas o cambios en la permeabilidad de la membrana celular que permiten que ALT y AST se filtren al suero.
  • ALT (anteriormente transaminasa pirutica glutámica sérica o SGPT): enzima citosólica que también se encuentra en muchos órganos, está presente en gran medida en el hígado y es, por lo tanto, un indicador más específico que la AST de la lesión hepática. 
  • AST (anteriormente transaminasa oxaloacética glutámica sérica) o SGOT): se encuentra en el citosol y las mitocondrias, se distribuye ampliamente en todo el cuerpo; se encuentra, en orden decreciente de concentración, en hígado, músculo cardíaco, músculo esquelético, riñón, cerebro, páncreas, pulmón, leucocitos y eritrocitos

Los valores normales para las aminotransferasas en suero varían ampliamente entre los laboratorios, pero los valores que obtienen una aceptación general son iguales o inferiores a 30 U / L para los hombres y 19 U / L para las mujeres. El rango normal se define como la media de la población de referencia más 2 desviaciones estándar.

Enfoque del paciente con un nivel elevado Los niveles séricos de aminotransferasas

El límite superior de la normalidad para ALT es 29–33 unidades / L en hombres y 19–25 unidades / L en mujeres.
La grasa troncal y la obesidad paterna de inicio temprano son factores de riesgo para aumentar los niveles de ALT. Los niveles están levemente elevados en más del 25% de las personas con enfermedad celíaca no tratada y en pacientes con diabetes tipo 1 con la llamada hepatopatía glucogénica y a menudo aumentan de manera transitoria en personas sanas que comienzan a tomar 4 g de acetaminofeno por día o experimentan un rápido aumento de peso con un dieta de comida rápida. La enfermedad del hígado graso no alcohólico es, con mucho, la causa más común de niveles de aminotransferasa de leve a moderadamente elevados. Los niveles elevados de ALT y AST, a menudo mayores de 1000 unidades / L (20 mckat / L), son el sello distintivo de la necrosis o inflamación hepatocelular.
En ciertas circunstancias, el grado y el patrón de elevación de las aminotransferasas, evaluadas en el contexto de las características, síntomas y hallazgos del examen físico de un paciente, pueden sugerir diagnósticos particulares y dirigir la evaluación posterior.

Elevaciones leves (5 × normal)

  • Hepático: 
-Predominio ALT 
Hepatitis crónica B, C y D Hepatitis viral aguda (AE, EBV, CMV), Esteatosis / esteatohepatitis, Hemocromatosis, Medicamentos / toxinas, Hepatitis autoinmune, Deficiencia de alfa-1-antitripsina (alfa-1-antiproteasa), Enfermedad de Wilson, Enfermedad celíaca, hepatopatía glucogenica. 
-Predominio de AST 
Lesión hepática relacionada con el alcohol, Cirrosis. 
  • No hepático: Ejercicio extenuante, Hemólisis, Miopatía, Enfermedad de la tiroides, Macro-AST.

Elevaciones severas (> 15 × normal)

Hepatitis viral aguda (A – E, herpes), Medicamentos / toxinas, Hepatitis isquémica, Hepatitis autoinmune, Enfermedad de Wilson, Obstrucción aguda del conducto biliar, Síndrome de Budd-Chiari agudo, Ligadura de la arteria hepática.

Nivel de aminotransferasas
Trastornos relacionados
hasta 300 U / L
No son específicos.
> 1000 U / L
Hepatitis viral (A a E), daño hepático inducido por toxinas o medicamentos, hepatitis isquémica y, con menos frecuencia, hepatitis autoinmune, síndrome de Budd-Chiari agudo, enfermedad de Wilson fulminante y enfermedad aguda obstrucción del tracto biliar.
AST < 300 U / L y AST/ ALT >  2
Enfermedad hepática alcohólica. La proporción resulta de una deficiencia de piridoxal 5′-fosfato en pacientes con enfermedad hepática alcohólica; La síntesis de ALT en el hígado requiere fosfato de piridoxal más que la síntesis de AST.
Mayor proporción de AST a ALT
Trastornos musculares.
AST / ALT < 1
Hepatitis viral crónica y enfermedad del hígado graso no alcohólico (NAFLD), Aunque la relación varios investigadores han observado que, a medida que se desarrolla la cirrosis, la relación aumenta y puede llegar a ser > 1.

Pruebas diagnosticas adicionales para identificar la causa del aumento de transaminasas: 


Tomado de: Kasper, D. L. (Ed.). (2016). Harrison, principios de medicina interna: Volumen 2. McGraw-Hill.

Tomado de: Kasper, D. L. (Ed.). (2016). Harrison, principios de medicina interna: Volumen 2. McGraw-Hill.

Tomado de: Ralston, S. H., Penman, I. D., Strachan, M. W., & Hobson, R. (Eds.). (2018). Davidson's Principles and Practice of Medicine E-Book. Elsevier Health Sciences.


Evaluación del paciente con elevación asintomática de las transaminasas

La mayoría de los pacientes evaluados para niveles elevados de aminotransferasa sérica son asintomáticos y tienen elevaciones leves (≤ 5 veces) identificado durante el cribado de rutina.
Pasos de evaluación del paciente.

1. Repetir la prueba para confirmar la persistencia del valor elevado. 
Aun elevados ->
2. Tomar un historial cuidadoso centrado en identificar todos los medicamentos del paciente 
  • La correlación temporal del uso de medicamentos con las anormalidades de laboratorio a veces revelará un culpable específico.
  • Los agentes ofensivos relativamente comunes incluyen AINE, antibióticos, hidroximetilglutaril-coenzima inhibidores de la reductasa A, antiepilépticos y medicamentos antituberculosos. 
  • La asociación entre el uso de un medicamento y las elevaciones de las enzimas hepáticas se establece fácilmente al suspender el medicamento y observar el retorno de los niveles de enzimas a la normalidad. 
La enfermedad muscular también debe excluirse mediante la obtención de niveles séricos de creatina quinasa y aldolasa. 
3. Evaluar al paciente para las causas más comunes y tratables de enfermedad hepática, incluidas hepatitis crónica B y C, hemocromatosis, hepatitis autoinmune, enfermedad de Wilson y NAFLD. 
Si las pruebas para las causas más comunes no proporcionan un diagnóstico ->
4. buscar las causas menos comunes de enfermedad hepática, como la deficiencia de α1-antitripsina, y las causas extrahepáticas de niveles de enzimas hepáticas persistentemente elevadas, como la enfermedad de la tiroides y la enfermedad celíaca. 
prueba de estos trastornos negativa -> 
5. Realizar una biopsia hepática dependiendo del grado de elevación de la aminotransferasa, con el reconocimiento de que es poco probable que los resultados de la biopsia alteren el tratamiento.

Bibliografía

  • Feldman, M., Friedman, L. S., & Brandt, L. J. (Eds.). (2015). Sleisenger and Fordtran's Gastrointestinal and Liver Disease. Elsevier Health Sciences.
  • MAXINE, A. P. (2018). Current Medical Diagnosis and Treatment 2019. MCGRAW-HILL EDUCATION.


domingo, 3 de noviembre de 2019

Banco de preguntas gastroenterologia - Apendicitis Aguda

Preguntas hechas por mi para revisión del tema :)

1. Sobre la peritonitis aguda difusa debido a apendicitis aguda todo es cierto , excepto:
A. Suele aparecer en ancianos o inmunodeprimidos
B. Es una posibilidad evolutiva vista sobretodo en el estadio fibrino-purulento
C. El epiplón mayor poco desarrollado pone en riesgo de padecerla
D. Existe contaminación purulenta de la cavidad abdominal

2. Con respecto a la clínica de la apendicitis aguda es cierto:
A. El dolor inicial  en epimesogastrio es de carácter somático por distensión apendicular
B. El dolor que migra a la fosa ilíaca derecha es de carácter somático y se agrava con los movimientos o los incrementos de presión abdominal
C. Las nauseas y los vómitos preceden el inicio del dolor de manera característica
D. El plastron deteriora mas el estado general que una peritonitis difusa

3. Con respecto al diagnostico diferencial de apendicitis aguda es cierto:
A. Un íleo paralítico importante puede constituirse en el principal protagonista del cuadro clínico del colico ureteral derecho especialmente en ancianos.
B. El signo de Klein se refiere a el traslado del punto de máximo dolor desde la fosa ilíaca derecha hacia la línea media cuando el paciente pasa de decúbito supino a decúbito lateral izquierdo en los casos de diverticulitis de meckel
C. En en niños menores de 2 años la apendicitis es tan común como la invaginación intestinal
D. En los casos de rotura de un embarazo ectópico existe una hemorragia vaginal importante con poco dolor.

4. Es falso sobre la morfologia del apendice :
A. Recibe su abastecimiento arterial de la rama apendicular de la arteria ileocólica
B. La inervación se deriva de elementos simpáticos abastecidos por el plexo mesentérico superior (T10-L1) y fibras aferentes de los elementos parasimpáticos a través de los nervios vagos
C. La capas histologicas son la serosa externa, que es una extensión del peritoneo; la capa muscular longitudinal interna y circular externa, y por último, la submucosa y mucosa.
D, La mucosa es parecida a la del intestino grueso, excepto por la densidad de los folículos linfoides.

5. El apéndice :
A. Participa en la secreción de inmunoglobulinas, sobre todo inmunoglobulina A.
B. Al ser extraído se observa una relación directa con la aparición de colitis ulcerosa.
C. Tiene mayor riesgo de inflamarse en mujeres jóvenes.
D. Tiene una mucosa resistente a la alteración de la irrigación sanguínea

6. Los pacientes con apendicitis:
A. Se les observa una microflora casi igual a la del apéndice normal
B. Se les encuentra con menos frecuencia Fusobacterium nucleatum/necrophorum que en los pacientes con apendice normal
C. En su mayoría tienen bacterias aerobias gramnegativas
D. Gangrenosa o apendicitis perforada parecen tener más invasión de los tejidos por Bacteroides.

7. No hace parte de la calificación de Alvarado:
A. PCR
B. Dolor migratorio en la fosa iliaca derecha
C. Anorexia
D. Neutrofilia

8. Se presenta una paciente embarazada con clínica sugestiva de apendicitis, en cuanto a las pruebas de imágenes:
A. Solicitaría CT al ser la prueba mas sensible y especifica.
B. Ha disminuido el porcentaje general de casos mal diagnosticados de apendicitis a menos del 2%.
C. Realizaría RMI
D. No realizaría sino que la enviaría a laparoscopia

9. El diagnóstico diferencial de apendicitis aguda depende de:
A. La ubicación anatómica del apéndice inflamado
B. La etapa del proceso (no complicado o complicado)
C. La edad y género del paciente.
D. Todas las anteriores

10. De las siguientes afirmaciones, la incorrecta es:
A. La adenitis mesentérica aguda es la enfermedad que más a menudo se confunde con apendicitis aguda en niños.
B. La diverticulitis o el carcinoma perforante del ciego puede ser imposible de distinguir de la apendicitis en ancianos especialmente.
C. En la mujer la enfermedad inflamatoria pélvica es la única enfermedad que puede llevar incorrectamente a diagnosticar apendicitis, por lo que la frecuencia de diagnóstico incorrecto sigue siendo más alta en las mujeres.
D. Si durante la ovulación se derrama una cantidad de sangre y líquido folicular inusualmente abundante que irrita el peritoneo y proveniente del ovario derecho, puede parecerse a una apendicitis.

11. La afirmación correcta es:
A. Se debe valorar la enterocolitis neutropénica en el diagnóstico diferencial del dolor en el cuadrante inferior derecho de pacientes infectados por VIH
B. La frecuencia de apendicitis aguda en pacientes infectados con VIH es menor que la comunicada para la población general
C. Los pacientes infectados con el VIH con apendicitis manifiestan una leucocitosis absoluta
D. El riesgo de perforación del apéndice es menor pacientes infectados por VIH.

12. Es falso sobre la apendicitis:
A. En algunos pacientes en submarinos o expediciones en zonas distantes el tratamiento sólo con antibióticos resultó eficaz.
B. Pacientes con signos y síntomas compatibles sin tratamiento médico pueden tener resolución espontánea de su enfermedad
C. Los pacientes que presentan signos de septicemia y peritonitis generalizada deben operarse de inmediato y administrarse rehidratación concomitante.
D. No existe relación entre la tasa de perforación y duración de los síntomas

13. Es cierto sobre la apendicectomía laparoscópica en comparación con la apendicectomía abierta:
A. Se acompaña de menos infecciones en la incisión de la herida quirúrgica
B. Puede acompañarse de un mayor riesgo de absceso intraabdominal
C. Conlleva mayor tiempo quirúrgico
D. Todas las anteriores

Respuestas

 

1. Solución: B
En la apendicitis gangrenosa aparecen zonas de necrosis que provocan la perforación y contaminación purulenta de la cavidad abdominal. Producida la perforación apendicular, existen distintas posibilidades evolutivas: la Peritonitis circunscrita, la más frecuente y la Peritonitis aguda difusa que suele aparecer en personas con defensas generales debilitadas (ancianos o inmunodeprimidos) o locales (niños con epiplón mayor poco desarrollado), así como en los casos de evolución ultrarrápida (apendicitis gangrenosa fulminante) en los que no da tiempo a que se desarrollen adherencias a órganos vecinos.

2. Solución: B
El síntoma más importante es el dolor abdominal. Inicialmente es de tipo visceral por distensión apendicular, poco intenso y mal localizado en epimesogastrio. Posteriormente (4-6 h más tarde), cuando el peritoneo visceral participa del proceso inflamatorio, el dolor se localiza en la fosa ilíaca derecha y es de carácter somático, continuo, de mayor intensidad; se agrava con los movimientos o los incrementos de presión abdominal. En el 60%-70% de los casos existen náuseas y vómitos en estas primeras horas, aunque siempre posteriores al inicio del dolor. Si lo preceden, hay que dudar del diagnóstico de apendicitis aguda. Cuando existe una peritonitis aguda difusa, el dolor es intenso, generalizado y se acompaña de irritación peritoneal difusa. El estado general está mucho más deteriorado que en el absceso o plastrón, con riesgo de shock séptico.

3. Solución: A
La linfadenitis mesentérica aguda (inflamación de los ganglios del mesenterio ileal, generalmente secundaria a una infección orofaríngea, de las vías aéreas o intestinales) suele cursar con fiebre alta desde el inicio, con temperaturas superiores a 39 °C con un abdomen sin signos de irritación peritoneal. Suele existir linfocitosis y, en el examen clínico, el punto de máximo dolor se traslada desde la fosa ilíaca derecha hacia la línea media cuando el paciente pasa de decúbito supino a decúbito lateral izquierdo, al desplazarse los ganglios mesentéricos (signo de Klein). En cambio, en la apendicitis aguda las adherencias inflamatorias evitan el desplazamiento del órgano y el punto de máximo dolor persiste localizado en la fosa ilíaca derecha.
La invaginación intestinal es más frecuente en niños menores de 2 años, en los que es muy rara la apendicitis. El cuadro consiste en episodios paroxísticos de dolor abdominal, acompañados habitualmente de una pequeña rectorragia y vómitos; puede palparse la morcilla de invaginación en el lado derecho del abdomen.
El cólico ureteral derecho puede producir dolor en la fosa ilíaca derecha, aunque este suele irradiarse hacia el flanco y la fosa renal derechos o hacia la región inguinal y genitales. Por otra parte, el dolor es de tipo visceral y suele acompañarse de náuseas y vómitos intensos y, en ocasiones, un íleo paralítico importante que puede constituirse en el principal protagonista del cuadro clínico, especialmente en ancianos.
La rotura de un embarazo ectópico produce un cuadro de inicio brusco caracterizado por dolor intenso en todo el hemiabdomen inferior, aunque en ocasiones es unilateral. Pueden aparecer náuseas y vómitos. El examen clínico evidencia dolor y contractura moderada con descompresión positiva. No suele existir fiebre. La rotura se produce habitualmente entre la 6.ª y 12.ª semana del embarazo, por lo que la paciente puede referir amenorrea, aunque este dato puede faltar o bien referir la paciente una menstruación anormal o muy ligera con ocasión de la última regla. La prueba positiva del embarazo será de gran ayuda diagnóstica. En ocasiones se aprecia un reblandecimiento del cuello del útero con aumento de su tamaño, lo que puede hacer pensar en una amenaza de aborto, aunque en estos casos existe una hemorragia vaginal importante con poco dolor, a diferencia de lo que ocurre en la rotura de un embarazo ectópico, en el que existe intenso dolor y escasa o nula metrorragia.

Rozman Bortsnar, C. (2016). Cardellach López F. Farreras Rozman. Medicina interna

4. Solución: C
Las características histológicas del apéndice están contenidas en las tres siguientes capas: la serosa externa, que es una extensión del peritoneo; la capa muscular, que no está bien definida y que en algunos lugares no existe, y por último, la submucosa y mucosa.

5. Solución A
Ahora se reconoce bien que el apéndice es un órgano inmunitario que activamente participa en la secreción de inmunoglobulinas, sobre todo inmunoglobulina A.
Aunque el apéndice no desempeña una función clara en la presentación de enfermedades humanas, se ha comunicado una relación inversa entre la apendicectomía y la aparición de colitis ulcerosa, lo que indica que la apendicectomía tiene un efecto protector. Sin embargo, esta relación sólo se observa en pacientes tratados con apendicectomía por apendicitis antes de los 20 años de edad.
El riesgo de que se presente apendicitis en el curso de la vida es de 8.6% para los varones y de 6.7% para las mujeres, siendo la frecuencia más alta en el segundo y tercer decenios de la vida.
La mucosa del apéndice es susceptible a la alteración de la irrigación sanguínea; por consiguiente, su integridad está alterada en una etapa temprana del proceso, lo que permite la invasión por bacterias. La zona con suministro de sangre más deficiente es la que más sufre: se presentan infartos elipsoidales en el borde antimesentérico.

6. Solución: D
La microflora del apéndice inflamado es diferente de la que se observa en el apéndice normal. Alrededor del 60% de los aspirados de apéndices inflamados tienen anaerobios en comparación con 25% de los aspirados de apéndices normales. Los especímenes de tejido de la pared apendicular inflamada (no los aspirados luminales) prácticamente todos desarrollan Escherichia coli y especies del género Bacteroides en el cultivo. Fusobacterium nucleatum/necrophorum, que no está presente en la microflora cecal normal, se ha identificado en el 62% de los apéndices inflamados.Los pacientes con gangrena o apendicitis perforada al parecer tienen más invasión de los tejidos por Bacteroides.

7. Solución: A
  CALIFICACIÓN DE ALVARADO
Datos clínicos
Puntos
Dolor migratorio en la fosa iliaca derecha
Anorexia
Náusea o vómito
Hipersensibilidad dolorosa: fosa iliaca derecha
Rebote en fosa iliaca derecha
Fiebre ≥ 36.3°C
Leucocitosis ≥ 10 × 109 células/L
Neutrofilia
1
1
1
2
1
1
2
1

Calificación: < 3: baja probabilidad de apendicitis.
4-6: considérese más pruebas de imágenes.
≥ 7: alta probabilidad de apendicitis.






8. Solución C
En general la CT es más sensible y específica que la ecografía para el diagnóstico de apendicitis. La ecografía con compresión gradual es económica, se puede efectuar con rapidez, no precisa medio de contraste y se puede realizar en pacientes embarazadas. En el estudio ecográfico, el apéndice se identifica como un asa intestinal de extremo ciego, no peristáltica que se origina en el ciego. Con compresión máxima se mide el diámetro del apéndice en dirección anteroposterior. El engrosamiento de la pared apendicular y la presencia de líquido periapendicular son muy indicativos de apendicitis. La demostración de un apéndice fácilmente comprimible que mide < 5 mm de diámetro descarta el diagnóstico de apendicitis. El diagnóstico ecográfico de apendicitis aguda tiene una sensibilidad referida de 55 a 96% y una especificidad de 85 a 98%. La ecografía tiene la misma eficacia en niños y en mujeres embarazadas, aunque su aplicación es limitada en las etapas avanzadas del embarazo. La ecografía tiene sus limitaciones, sobre todo porque los resultados dependen de la experiencia del operador. En la población adulta, la ecografía aún tiene una aplicación limitada.
Pese al mayor uso de la ecografía y CT, la frecuencia de diagnósticos incorrectos de apendicitis ha permanecido constante (15%). El porcentaje de casos mal diagnosticados de apendicitis es significativamente más alto en mujeres que en varones (22% en comparación con 9.3%).50,51 La frecuencia de apendicectomías negativas es más alta en mujeres en edad de procrear.

Charles Brunicardi F. Schwartz. Principios de Cirugía. 10th ed. México: McGraw-Hill Education, 2015.

Para el diagnóstico de apendicitis  se recomienda que utilice el ultrasonido como estrategia de imagen primaria después de la toma de historia, el examen clínico y los análisis de sangre. Si la ecografía no es diagnóstica, se recomienda realizar una tomografía computarizada (TC) o, si está disponible, imágenes por resonancia magnética (IRM). En mujeres embarazadas, se debe realizar una resonancia magnética en lugar de una tomografía computarizada. Esta estrategia ha demostrado reducir el uso de una tomografía computarizada en hasta un 50% de los casos, al tiempo que logra un diagnóstico en el 90% de los pacientes con dolor abdominal agudo

Becker P, Fichtner-Feigl S, Schilling D: Clinical Management of Appendicitis. Visc Med 2018;34:453-458. 

9. Solución D
El diagnóstico diferencial de apendicitis aguda depende de cuatro factores principales: la ubicación anatómica del apéndice inflamado; la etapa del proceso (no complicado o complicado); la edad y género del paciente.

10. Solución C

  • Pacientes pediátricos. La adenitis mesentérica aguda es la enfermedad que más a menudo se confunde con apendicitis aguda en niños. Por lo general, existe o ha cedido recientemente una infección de las vías respiratorias altas. El dolor suele ser difuso y el dolor a la palpación no está tan bien circunscrito como en la apendicitis. Puede haber rigidez muscular voluntaria, pero la rigidez verdadera es poco común.
  • Pacientes ancianos. La diverticulitis o el carcinoma perforante del ciego o de una porción del sigmoides superpuesta en la porción baja del abdomen puede ser imposible de distinguir de la apendicitis. Estas entidades se consideran, sobre todo en ancianos. La CT suele ser útil para establecer un diagnóstico en pacientes mayores con dolor en la fosa iliaca derecha y cuadros clínicos atípicos.
  • Pacientes femeninos. Las enfermedades de los órganos de la reproducción internos de la mujer que incorrectamente pueden diagnosticar signos de apendicitis son, en orden descendente de frecuencia aproximada, enfermedad inflamatoria pélvica, rotura de folículo de Graaf, torsión de quiste o tumor de ovario, endometriosis y embarazo ectópico roto. En consecuencia, la frecuencia de diagnóstico incorrecto sigue siendo más alta en las mujeres. La ovulación suele causar derrame de cantidades suficientes de sangre y líquido folicular para producir dolor abdominal leve y breve en la porción baja del abdomen. Si la cantidad de líquido es inusualmente abundante y proviene del ovario derecho, puede parecerse a una apendicitis. El dolor y la sensibilidad pueden ser bastante difusos, y la leucocitosis y la fiebre son mínimas o no ocurren. Dado que este dolor ocurre a la mitad del ciclo menstrual, a menudo se denomina mittelschmerz.
11. Solución A
Paciente inmunodeprimido. La frecuencia de apendicitis aguda en pacientes infectados con el virus de inmunodeficiencia humana (VIH) es del orden de 0.5% según estudios. Esta tasa es más alta que la de 0.1 a 0.2% comunicada para la población general.57 La presentación de apendicitis aguda en pacientes infectados por VIH es similar a la que se observa en pacientes no infectados.  Los pacientes infectados con el VIH no manifiestan una leucocitosis absoluta; sin embargo, si se dispone de recuento leucocítico inicial, casi todos los pacientes infectados por VIH con apendicitis muestran leucocitosis relativa. El riesgo de perforación del apéndice al parecer aumenta en pacientes infectados por VIH. En una serie extensa de pacientes infectados por VIH que se sometieron a apendicectomía por supuesta apendicitis, 43% de ellos resultaron con apendicitis perforada en la laparotomía. El aumento del riesgo de perforación apendicular puede estar relacionado con el retraso de la presentación que se observa en esta población de pacientes. Una cifra de CD4 baja también conlleva una mayor frecuencia de perforación apendicular. El diagnóstico diferencial de dolor en la fosa iliaca derecha es más amplio en pacientes infectados por VIH en comparación con la población general. Además de los trastornos usualmente descritos, se deben tomar en cuenta las infecciones oportunistas como una posible causa de dolor en la fosa iliaca derecha. Asimismo, se debe valorar la enterocolitis neutropénica (tiflitis) en el diagnóstico diferencial del dolor en el cuadrante inferior derecho de pacientes infectados por VIH.

12. Solución D
En pacientes con apendicitis no complicada, el tratamiento quirúrgico ha sido el estándar desde que McBurney comunicó sus experiencias. El concepto de tratamiento no quirúrgico de apendicitis no complicada se desarrolló a partir de dos vertientes de observaciones. En primer lugar, en los pacientes en un entorno en que no se dispone de tratamiento quirúrgico (p. ej., submarinos, expediciones en zonas distantes), el tratamiento sólo con antibióticos resultó eficaz. En segundo lugar, muchos pacientes con signos y síntomas compatibles con apendicitis en quienes no se aplicó tratamiento médico, en ocasiones tenían resolución espontánea de su enfermedad.
La apendicitis complicada por lo general se refiere a una apendicitis perforada que suele asociarse a un absceso o flemón. La tasa de perforación aumenta conforme se incrementa la duración de los síntomas. Sin embargo, no hay una relación entre el retraso hospitalario y la perforación. Esto parece indicar que la mayor parte de las perforaciones ocurre en una etapa temprana, antes que el paciente llegue al hospital. Asimismo se ha propuesto que la proporción creciente de perforaciones con el tiempo es explicable por la selección debida a la resolución espontánea de la apendicitis no complicada. Los pacientes que presentan signos de septicemia y peritonitis generalizada deben operarse de inmediato y administrarse rehidratación concomitante. El enfoque quirúrgico se basa en el grado de comodidad del cirujano; sin embargo, para tratar estos casos complicados puede ser necesaria la apendicectomía abierta a través de una incisión baja en la línea media.

13. Solución D 
La apendicectomía laparoscópica se acompaña de menos infecciones en la incisión de la herida quirúrgica en comparación con la apendicectomía abierta; sin embargo, puede acompañarse de un mayor riesgo de absceso intraabdominal en comparación con la técnica abierta. Hay menos dolor, la hospitalización es más breve y la reanudación de las actividades normales es más rápida tras la apendicectomía laparoscópica que después de una apendicectomía abierta; conlleva mayor tiempo quirúrgico e incremento en los costos de quirófano; sin embargo, los costos globales posiblemente sean similares en comparación con la apendicectomía abierta. Además, la apendicectomía laparoscópica puede proporcionar una ventaja cuando hay duda sobre el diagnóstico, como en las pacientes mujeres en edad de procrear, los pacientes mayores en quienes se sospecha cáncer y aquellos con obesidad mórbida en quienes pueden ser necesarias incisiones de apendicectomía abierta más grandes.


Charles Brunicardi F. Schwartz. Principios de Cirugía. 10th ed. México: McGraw-Hill Education, 2015.


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